¡Abuelita, tengo un problema! ¿Problema? No, es una oportunidad. por S Diaz

¡Abuelita, tengo un problema! ¿Problema? No, es una oportunidad. por S Diaz

Titulo del libro: ¡Abuelita, tengo un problema! ¿Problema? No, es una oportunidad.

Autor: S Diaz

Número de páginas: 130 páginas

Fecha de lanzamiento: May 17, 2015

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S Diaz con ¡Abuelita, tengo un problema! ¿Problema? No, es una oportunidad.

Gema es una niña que se ve envuelta en una pelea con Tania, su compañera de estudios; lo cual les ocasiona una sanción disciplinaria en el colegio, además de una citación a sus respectivos padres.
Al principio Gema cree haberse metido en un grandísimo problema; aunque su abuela Mary le insiste en asumirlo como una oportunidad para aprender, la niña no lo ve así y por momentos se muestra reacia a contar lo ocurrido. Sin embargo, en el transcurso de una soleada tarde Gema manifiesta su versión de lo ocurrido a Mary, quién no deja de sorprenderse por ello; más aún cuando surge en la pequeña el deseo de conversar ciertos detalles acerca de la relación con sus padres.
Faltaba algo en la narración de los hechos que quizás se podría interpretar como una simple travesura de la niña; pero no lo era así, más bien se trataba de algo oculto en ella, algo que le aprisionaba la garganta y no le permitía articular sus palabras para expresar completamente lo ocurrido durante la pelea.
A medida que conversaban, la abuela se va dando cuenta del verdadero origen de la riña acontecida en el colegio; oculto origen que pareciera guardar relación con un fallecido familiar de la niña y muy cercano a Mary.
Y en esa misma tarde una fugaz visión acontece en la mente de Mary permitiéndole abrir la puerta del laberinto donde ambas sentían encontrarse. Una voz se escucha al final de la efímera visión expresando una sola palabra dispuesta a demoler cualquier duda en ella.
Gema pone en práctica la breve oración que Mary le enseña para decidir liberarse del miedo logrando así contar aquello que tanto la atormentaba; a partir de ese momento todo empieza a cambiar y se ve a la niña asumir las cosas de otra manera, con un poco más de confianza.
Con el apoyo de su abuela, la pequeña va cambiando la percepción de lo ocurrido hasta darse cuenta de la oportunidad que representa tal hecho si se elige el perdón en lugar del resentimiento.
El día de la cita es Mary quién acompaña a la niña debido a la ausencia temporal de sus padres. Tania es acompañada por Sara, su mamá; quién no se veía de muy buen humor al llegar y así lo manifiesta cuando, cariñosamente, Gema se le acerca para hablarle antes de la reunión. Dada la situación acontecida, la reunión anticipaba un poco de tensión entre los convocados.
Las dos protagonistas del conflicto ya habían conversado en la tarde del día anterior sobre compartir la reflexión que debían entregar esa mañana y elaboran, en común acuerdo, un solo escrito para entregarlo a la profesora; quién luego de leerlo se lo comenta a la coordinadora.
Ambas se entusiasman por el mensaje que las niñas expresan en la reflexión y deciden, como cierre de la reunión, exponerlo dentro del salón de clases mediante una lectura a cargo de las autoras de la redacción.
La lectura transcurre ante la admiración de todos, tanto niños como adultos allí presentes, con ánimo y determinación; el mensaje ofrecía unión en lugar de separación mediante el reconocimiento de nuestros errores, perdonar y perdonarnos.
Si bien al principio sí hubo algo de malestar, al finalizar la reunión se sentía un ambiente de tranquilidad entre todos los presentes; cada cual había asumido su responsabilidad ante lo ocurrido.
Ya era la media mañana cuando los citados salían del colegio para regresar a sus respectivos hogares en paz y con la certeza de que lo ocurrido en el colegio no había sido un problema sino una oportunidad, o como lo había dicho una de las niñas al final de la lectura: “Y es verdad, es una oportunidad para estar más unidos.”